11.01.2014

Vida


Soy tu viva imagen. Cada una de mis partes ha sido diseñada para servirte.

Si respiro es por ti, si vivo es para ti. Cuando me necesitas aquí estoy, inmóvil, esperándote.
Mi vida no sirve de nada sin tu amor, el agua que me das y la luz que me ilumina es obra tuya.
Tú me has colocado aquí con un propósito.

Me es difícil explicar mi dolor. Mi habla no emite sonido alguno y mis lágrimas no son visibles ante el ojo común. Los animales pueden verlo, pueden sentirlo, ellos perciben cada pulsación de mi angustia. Aun así no puedo hacer nada, aquí estoy, inmóvil, esperándote.